INICIO - ECHA TU CUENTO
¿Quién es responsable del transporte en Bogotá?
03/02/2010
El paro de buses y busetas en Bogotá tiene a la ciudad a media marcha. El alcalde y los trasportadores tienen sus puntos, pero ¿quién tiene la razón?
Fotos: Guillermo Torres / Archivo Semana
Pocas veces la bicicleta se había convertido en un medio de transporte tan importante en la capital colombiana. No porque Bogotá no tenga mar, pero sí ciclovía, sino porque desde el lunes 1 de marzo a las 00:00 los dueños de buses y busetas de servicio público decidieron irse a paro. La razón: no han llegado a un acuerdo con la administración distrital sobre cómo va a ser su participación en el Sistema Integrado de Transporte Público, en el que el alcalde Samuel Moreno quiere integrar Transmilenio, el futuro Metro, el tren de cercanías y el servicio tradicional de buses.
Y aunque participarán en el futuro sistema, no todos los buses y busetas podrán prestar su servicio, porque el metro y las mejoras a Transmilenio entrarían a suplir ese servicio. Por eso, para seguir rodando por las calles de la capital, los transportadores deben participar de una licitación.
La denuncia de Alfonso Pérez, presidente de la Asociación de Pequeños Transportadores (Apetrans) es que para poder participar en la licitación que defina cuáles vehículos entran al sistema y cuáles no, “necesitamos pagar 200 millones de dólares. Fuera de eso, nos obligan a hacer un contrato con una banca de inversión y ella nos cobra hasta 10 millones de dólares para asesorarnos”, según dijo a Semana.com.
De manera que los trasportadores se fueron a paro y los bogotanos han tenido que hacer colas enormes en Transmilenio, embutirse como pueden en los buses articulados, optar por la bicicleta o caminar. Otros se han dedicado a hacer negocios, pues el alcalde autorizó que los carros particulares puedan prestar servicio público. Los taxis pueden hacer las veces de colectivo y también se levantó la medida de pico y placa. Además, el gobierno adquirió un seguro para cubrir los daños que se puedan presentar por vandalismo a los buses que decidan salir normalmente.
Así, la informalidad comienza a ser la norma con la que los capitalinos se están movilizando. Pero ni siquiera con las medidas tomadas por la alcaldía es fácil llegar a los lugares de trabajo o estudio: los taxistas se unieron al paro y están en “operación tortuga” en varios puntos de la ciudad, trancando el tráfico. Otros hablan incluso de paro nacional. A pesar de todo, las clases en colegios y universidades siguen con normalidad.
Según el alcalde Samuel Moreno, la protesta fue provocada por “sectores que no entienden que el Sistema Integrado de Transporte es una necesidad para la ciudad. Son unos pocos que, por mantener su negocio, afectan a cientos de personas impidiéndoles el uso del transporte público”. También dijo que el paro es “una presión a un proceso que es irreversible”.
Mientras se ponen de acuerdo el alcalde y los transportadores ¿quién crees tú que tiene la razón? Echa tu cuento.