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Cosas que no debes hacer bajo los efectos del amor
02/03/2010

El corazón es un mal consejero, pero por fortuna nosotros te orientamos antes de que hagas algo de lo que fijo te arrepentirías
Si estás siendo víctima de un mortal enamoramiento o de una traga maluca, probablemente no sepas qué hacer y qué no hacer

Todos sabemos que estar enamorado produce cierta obnubilación y normalmente terminamos haciendo cosas que no haríamos jamás en la normalidad. Mejor dicho, el amor no es de fiar, es un estado alterado de la conciencia. Así que si estás siendo víctima de un mortal enamoramiento o de una traga maluca, probablemente no sepas qué hacer y qué no hacer. Peor aún, probablemente no te has dado cuenta de que tu estado de levitación puede ser deplorable y arruinar tu reputación (y tu dignidad) si no tomas cartas en el asunto. Te guiamos en este difícil momento de tu vida:

Si no te has cuadrado y estás de pretendiente:

1. No le des 30 vueltas en bicicleta a la manzana para pasar frente a su casa.


2. No te gestiones a un hacker para que te averigüe sus contraseñas de Facebook, Twitter, correo y usuario de la universidad. Conocer su horario para llamarlo (a) en todos los descansos no es una buena idea.

3. Si te invita a salir, no le digas “te amo” en la primera, segunda, tercera, cuarta o quinta cita.

4. No llegues con mariachis o conjunto vallenato y mucho menos con un cachorro de french poodle o tacita de té a darle serenata el día de su cumpleaños o el aniversario del primer día que te dirigió la palabra.
5. Ten siempre claro que el hecho de que te bese en una fiesta después de tomarse 10 cervezas y 25 tragos de guaro, no significa que ahora son novios.

6. Bajo ninguna circunstancia te vuelvas su mejor amigo(a).

7. Ni se te ocurra ganarte la enemistad de sus amigos, todo lo contrario. Invítalos a comer, regálales chocolates, haz que te cuenten sus secretos. Eso sí, cuidado. La línea entre ser chévere con los amigos y ser un acosador es muy delgada.

8. No hay peor ciego que el que no quiere ver: si no devuelve tus llamadas, tus mensajes de correo o celular, simplemente DEJA ASÍ.

9. El que muestra el hambre no come. Puedes soñar todas las noche con tu amor platónico y ver su cara en todos los pasajeros del bus, pero no peles el cobre.

10. No hagas un blog ni subas historietas a Flickr inspiradas en ese sentimiento que te invade. Te prometemos que en unos meses te vas a arrepentir y querrás borrar toda evidencia, muriendo dignamente en la red.

11. No cambies de operador celular sólo para que te salga más barato llamar a echarle los perros.

12. No te disfraces de regalo y llegues a su casa diciéndole que le obsequias tu amor entero.

13. No le mandes flores al trabajo, a la casa o al salón.


Si consigues el cuadre o llevas algún tiempo saliendo:

1. No cambies tu estado sentimental en Facebook antes de tener certeza completa de estar en una relación. Y ni se te ocurra decir que “es complicado”.

2. No llores después de "intimar", no importa cuánta emoción te invada porque el verano fue muy largo o porque por fin conseguiste “la prueba de su amor”.

3. No llames a sus papás (a quienes no te ha presentado) para prepararle una fiesta sorpresa de cumpleaños.

4. No planees las vacaciones de navidad juntos si todavía no ha pasado Semana Santa.

5. No celebres el aniversario de cada cosa: la primera cita, la primera vez que te cogió la mano, el primer beso, la primera semana...

6. Nada de estampar una camiseta con fotos de los dos y regalársela, mucho menos, pretendiendo que se la ponga.

7. Está bien demostrar el cariño después de un tiempo, pero nombres de animales como “patito”, “cucarrón” o “gatita” son criminales. Aplicable también a elementos de repostería: “pastelito”, “turroncito” y “caramelo” también están absolutamente prohibidos. Y ni se te ocurra cosificarlo en ninguna dimensión, nada de “cosa”, “cosita” o “cosota”

8. No le montes show de celos cada vez que saluda a alguien que no conoces y se olvida de presentarte como la (el) oficial.

9. No te gastes tus recreos o huecos de la universidad diseñando las invitaciones para tu boda imaginaria.

10. No involuciones, si ya te desarrollaste y te cambió la voz, no te creas de 3 o 4 años. Hacer voz de bebé, simplemente, no es atractivo.
11. Olvídate de decirle suegra a su mamá la primera vez que la conoces, y menos si te quieres referir a ella: “¿cómo está mi suegra?” o “saludos a la suegra” son expresiones prohibidas.

12. No te tatúes su nombre, ni su cara, ni sus iniciales. Pésima idea... ¡ah!, pero sobre todo:

13. No llores después de "intimar".


En ambos casos, tanto de levante como cuadrado, renuncia a la poesía de tu autoría. Tú no eres Neruda ni Pessoa y estás lejos de serlo. Probablemente tienes una gran sensibilidad y te gustan la letras, pero jamás, lee bien: JAMÁS quieras ser un poeta enamorado, ni tu ni la poesía mundial necesitan pasar por eso.